Sandokan el Rey del Mar
Sandokan el Rey del Mar -Ahora no puedo dar ninguna prueba, porque mi barco se ha ido a pique.
-¿Y este hombre? ¿Cómo se encuentra con usted, cuando hace dos días estaba con los piratas?
-Porque se salvó conmigo en una chalupa durante el abordaje, y mientras el buque corsario lo empujaba al océano, mi barco se hundía.
-Me parece que es usted el jefe de esos piratas, metido en la piel de un inglés.
-¡Viejo! -gritó Yáñez -. ¿Quiere terminar de llamarnos piratas? ¡Este señor es un capitán angloindio!
-¡Ustedes son piratas!
-¿Qué es lo que te he quitado?
-El carbón.
-¡No era tuyo, era del Gobierno!
-¡Y los animales!
-¡Que te han sido pagados! -replicó Yáñez, perdiendo ya la calma -. Todavía tienes en el bolsillo, estoy seguro de ello, el cheque sobre Pontianak; y cuenta que hubiéramos podido llevarnos todos tus animales sin darte una sola libra esterlina.