Sandokan el Rey del Mar
Sandokan el Rey del Mar -Precisamente eso mismo era lo que querÃa proponer a usted - dijo Yáñez, que a duras penas contenÃa su alegrÃa.
-¿Cuántos hombres tiene usted?
-Diez aquà y dos en la rada.
-Puede usted utilizar la barcaza de vapor, y de ese modo llegarán a Kohong al amanecer.
-¿Y usted, capitán?
-Yo saldré al mar para ir en busca del Tigre de Malasia. ¡Deseo medirme con ese hombre!
-¿Le odia usted?
-Es un pirata a quien ya es tiempo de domar - se limitó a contestar el capitán -. ¡SÃgame usted!
Abrió la puerta y volvió a entrar en el saloncito donde todavÃa estaban Tremal-Naik y Damna.
-¡Prepárense ustedes para marchar! - dijo, mirando de un modo particular a la muchacha.
-¿Adónde quiere usted llevarnos, capitán? - preguntó Tremal-Naik.
-He recibido orden para que los conduzcan a ustedes a Kohong.
-Pero, ¿es que alguien amenaza al fortÃn?
-A esa pregunta no puedo contestar.
Yáñez hizo un gesto, fingiendo aprobar lo dicho,