Yolanda, la hija del Corsario Negro

Yolanda, la hija del Corsario Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPĂŤTULO II

EL SECUESTRO DEL PLANTADOR

Mientras llevaban nuevos gallos —pues aquellas riñas solían durar a veces noches enteras—, Carmaux, Wan Stiller y el obeso don Rafael, sentados ante una mesa colocada en un ángulo de la estancia, bebían alegremente como antiguos amigos un excelente jerez de dos piastras la botella.

El español, de buen humor por las ganancias obtenidas, hablaba como una cotorra, alabando sus plantaciones y sus refinerías de azúcar y haciendo comprender a los dos aventureros que era un pez gordo en la colonia.

De pronto se interrumpió y preguntó a quemarropa a Carmaux, que seguía llenándole el vaso:

—Pero, señor mío, ¿no sois de la colonia?

—No. Hemos llegado esta noche.

—¿De dónde?

—De Panamá.

—¿Habéis venido a buscar ocupación? Siempre tengo algún puesto disponible.

—Somos gente de mar, y, además, no pensamos detenernos mucho aquí.

—¿Buscáis algún cargamento de azúcar?

—No —dijo Carmaux bajando la voz—. Estamos encargados de una misión secreta por cuenta del ilustrísimo señor Presidente de la Audiencia Real de Panamá.

Don Rafael abriĂł desmesuradamente los ojos y palideciĂł ligeramente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker