Yolanda, la hija del Corsario Negro

Yolanda, la hija del Corsario Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XXIX

UNA EMPRESA PELIGROSA

Después de tantas desgraciadas vicisitudes, la fortuna parecía sonreír a los corsarios. La nave que con tanta astucia y audacia habían conquistado sin sufrir pérdida alguna no valía tanto como la fragata que les había hecho frente ante el fuerte de la barra de Maracaibo; pero era infinitamente mejor que la tripulada por el conde de Medina.

Se trataba de un sólido velero, alto de puente, armado con doce piezas y casi nuevo.

Debía de haber formado parte de alguna escuadra encargada de escoltar algún convoy de naves mercantes.

Probablemente, algún golpe de mar la había separado del grueso de la escuadra, obligándola a buscar refugio en las costas venezolanas.

Morgan y Pedro el Picardo, persuadidos de que la corbeta, contra lo que se habían figurado, estaba bien surtida de víveres, resolvieron ir en busca de los hombres que habían quedado en tierra vigilando a los prisioneros y dirigirse hacia la aldea de los caribes para embarcar a la señorita de Ventimiglia.

—Tú que has recorrido el cauce que comunica con la laguna, ¿crees que tendremos bastante agua para llegar hasta el carbé de Kumasa?

—Sí —repuso Pedro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker