La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Lo más probable es que ya entonces entre los hijos de aquellos dos, antes de comenzar a edificarse Babilonia, hubiera menospreciadores de Dios, y entre los hijos de Cam, adoradores del mismo. Deberemos admitir que nunca faltaron en la tierra uno y otro género de hombres. Si se dijo: Se corrompen cometiendo execraciones, no hay quien obre bien, no hay siquiera uno, también se lee en los dos salmos que contienen esas palabras: Pero ¿no aprenderán los malhechores que devoran a mi pueblo como pan y no invocan al Señor? Luego ya existía entonces el pueblo de Dios. Por ende, lo que se dice: No hay quien obre el bien, no hay siquiera uno, se dijo de los hijos de los hombres, no de los hijos de Dios, ya que se había dicho antes: El Señor observa desde los cielos a los hijos de los hombres para ver si hay alguno sensato que busque a Dios29. Y a continuación vienen las palabras que demuestran que todos los hijos de los hombres, o sea, los que pertenecen a la ciudad que vive según el hombre, no según Dios, son réprobos.
CAPÍTULO XI
La primitiva lengua humana fue la que se llamó luego hebrea, del nombre de Héber y permaneció en esa familia cuando tuvo lugar la diversidad de las lenguas