La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Así, de los tres Imperios que florecían entonces, el de los sicionios, por estar en Europa, no estaba bajo los asirios; en cambio, el de los egipcios, ¿cómo no iba a estarles sujeto si dominaban toda Asia, según parece, excepto la India? En Asiria, por consiguiente, había prevalecido el dominio de la ciudad impía. Su capital era la famosa Babilonia, a la que tan bien le viene el nombre de ciudad terrena, esto es, confusión. Allí reinaba ya Nino después de la muerte de su padre Belo, que había reinado el primero durante sesenta y cinco años. Su hijo Nino, que sucedió en el reino a su difunto padre, reinó cincuenta y dos años, y llevaba en el reino cuarenta y tres años cuando nació Abrahán, alrededor del año mil doscientos antes de la fundación de Roma, que es como la Babilonia de Occidente.
CAPÍTULO XVIII
Dios habla por vez segunda con Abrahán y le promete a él y a sus descendientes la tierra de Canaán