La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Después, durante cuarenta años, bajo la guía de Moisés, el pueblo de Dios fue conducido a través del desierto, y entonces se instituyó el tabernáculo del testimonio, en que se daba culto a Dios con los sacrificios que eran figura de los venideros. Ya se había dado la ley en el monte con aparatoso terror, manifestándose con toda claridad la divinidad mediante signos y voces admirables. Tuvo lugar esto luego de la salida de Egipto y de comenzar la estancia del pueblo en el desierto a los cincuenta días de celebrar la Pascua con la inmolación del cordero. Es éste figura de Cristo, de quien anuncia que ha de pasar mediante su Pasión de este mundo al Padre (ya que pascua, en hebreo, tiene sentido de tránsito)123; y en tal manera lo anuncia que cuando se revela el Nuevo Testamento, después de ser inmolado Cristo, nuestra Pascua, a los cincuenta días viene el Espíritu Santo del cielo. Recibió en el Evangelio el nombre de «dedo de Dios»124, para traer a nuestra memoria el recuerdo del primer hecho figurado, ya que incluso aquellas tablas de la ley se dice fueron escritas por el dedo de Dios125.