La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Todas estas palabras, si se las entiende bien, se refieren al Señor Jesús bajo el nombre de David, a causa de la forma de siervo que el mismo Mediador tomó del linaje de David en el seno de una virgen. A continuación se dice también de los pecados de sus hijos algo semejante a lo que se dice en el libro de los Reyes, y que con facilidad se le aplicaría a Salomón. Pues dice allí, en el libro de los Reyes: Si se tuerce, lo corregiré con varas y golpes, como suelen los hombres; pero no le retiraré mi lealtad62. Por los golpes se significan las heridas de la corrección, de donde el aviso: No toquéis a mis ungidos63. ¿Qué quiere decir sino que no los «molestéis»?