La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Profecía que se contiene en la oración y el cántico de Habacuc
En la oración con su cántico, ¿a quién sino a Cristo el Señor dice Habacuc: Oí, Señor, tu palabra y me llené de temor. Señor, he contemplado tus obras y me he quedado asombrado? ¿Qué es esto sino la admiración inefable de la salvación de los hombres conocida de antemano, nueva y repentina? En medio de dos vivientes serás conocido; ¿qué quiere significar sino en medio de los dos Testamentos, o en medio de los dos ladrones, o en medio de Moisés y Elías platicando con él en el monte? Cuando venga tu hora, serás conocido, y en llegando el tiempo te manifestarás. Palabras que no necesitan explicación. Cuando se haya turbado mi alma en él, en lo más recio de tu cólera, te acordarás de tu misericordia: ¿qué quiere significar sino a los judíos representados en Él, que era de su nación, por quienes, al crucificar llenos de ira a Cristo, oró Él acordándose de su misericordia: Padre, perdónalos, que no saben lo que hacen?³¹