La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Por otra parte, ¿hasta qué punto es auténtica y total la percepción de la verdad en esta existencia carnal? Porque así leemos en ese libro colmado de verdad, el Libro de la Sabiduría: El cuerpo mortal es lastre del alma y la tienda terrestre abruma la mente pensativa³. El impulso o deseo de acción -si es que la expresión traduce fielmente lo que los griegos entienden por ὁρμήν- y que ellos tienen entre los bienes básicos de la naturaleza, ¿no es él mismo el origen de los movimientos y actos dignos de lástima que nos horrorizan cuando llega a trastornarse el sentido y embrutecerse la razón?