La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Aunque están en desacuerdo con nosotros en otros muchos e importantes puntos con relación al que acabo de exponer, tan importante y del cual se trata, comienzo por preguntarles: ¿a qué dioses, según ellos, ha de darse culto: a los buenos o a los malos, o a los buenos y los malos? Cierto que tenemos el sentir de Platón, según el cual todos los dioses son buenos, no habiendo en absoluto ninguno malo. De donde se sigue que debe darse culto a los buenos; y entonces se da a los dioses, ya que no serán dioses si no son buenos. Si esto es así (¿y qué otra cosa fuera decoroso pensar de los dioses?), se desvanece ciertamente la opinión de los que piensan que deben ser aplacados los dioses malos para que no perjudiquen e invocados los buenos para que ayuden. Pero dioses malos no existen; luego los honores sagrados debidos, que dicen, deben darse a los buenos.