La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lo cual no tuvo lugar sólo en Egipto, donde únicamente lo lamenta por medio de éste el espíritu de los demonios, sino en toda la Tierra, que canta al Señor un cántico nuevo. Así lo anunciaron las letras verdaderamente sagradas y verdaderamente proféticas cuando se dice: Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor toda la tierra20, pues el título de este salmo es «Cuando se edificaba la casa después de la cautividad». Y se edifica en el mundo entero la casa para el Señor, la ciudad de Dios, que es la santa Iglesia²¹, después de la cautividad en que los demonios tenían sojuzgados a los hombres, de quienes por su fe en Dios se edifica la casa como de piedras vivas. Pues no porque el hombre fabricara los dioses dejaba de ser poseído el que los fabricaba, cuando por darles culto era introducido en su sociedad; sociedad, digo, no de ídolos insensatos, sino de astutos demonios. Pues ¿qué son los ídolos sino lo que dice la Escritura: Tienen ojos y no ven?²²

Y ¿qué se puede decir de los objetos materiales, por muy hábilmente que remeden, si carecen de vida y de sentido? Pero los espíritus inmundos, vinculados por ese arte impío a las mismas imágenes, habían cautivado miserablemente las almas de sus adoradores, agregándolas a su sociedad. Por ello dice el Apóstol: ¿Un ídolo es algo? No, sino que ofrecen sus sacrificios a demonios que no son Dios, y no quiero que vosotros entréis en la sociedad con los demonios²³.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker