La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Si tienen comunes con los dioses esas dos cualidades, la felicidad y la inmortalidad, y nada de esto con los hombres miserables y mortales, ¿cómo no están alejados de los hombres y unidos a los dioses, más bien que intermedios entre unos y otros? Serían intermedios si tuvieran dos cualidades suyas propias, no comunes con las dos de uno de los otros dos, sino con una de uno y otro; como es intermedio el hombre entre los brutos y el ángel: como el bruto es un ser viviente irracional y mortal, y el ángel racional e inmortal, se encuentra el hombre en medio, inferior a los ángeles y superior a los brutos; teniendo la mortalidad con los brutos y la razón con los ángeles, es un ser viviente racional y mortal. Así, pues, al buscar un intermedio entre los felices inmortales y los míseros mortales, nos encontramos que o siendo mortal es feliz o siendo inmortal es miserable.

CAPÍTULO XIV

¿Pueden los hombres, siendo mortales, gozar de verdadera felicidad?

Existe entre los hombres esta gran cuestión: ¿puede el hombre ser feliz y mortal? Algunos, rebajando su propia condición, negaron al hombre la capacidad de ser feliz mientras vive sujeto a la mortalidad; otros, en cambio, considerándose superiores, se atrevieron a afirmar que si poseen la sabiduría, pueden los hombres ser felices.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker