Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Ev: —Yo dije que el mismo movimiento era culpable, y que, por consiguiente, me desagradaba, y no puedo dudar de que es, en efecto, reprensible; pero niego que sea culpable el alma que por este movimiento se aparta del bien inmutable y se une a los bienes mudables, si su naturaleza es tal, que necesariamente se vea empujada por dicho movimiento.
2. Ag: —¿Cuál es el origen de ese movimiento que reconoces es culpable?
Ev: —Veo que existe en el alma, pero no sé a quién atribuirlo.
Ag: —¿Niegas que ese movimiento mueva al alma?
Ev: —No lo niego.
Ag: —¿Y niegas que el movimiento con el que una piedra se mueve sea movimiento de la piedra? No hablo aquà de aquel movimiento con el que la movemos nosotros o es movida por una fuerza extraña, como cuando es lanzada hacia arriba, sino de aquel con el que por su propio peso se dirige y cae a la tierra.