Libre Albedrio - BAC - Libro III

Libre Albedrio - BAC - Libro III

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ev: —No niego, es verdad, que el movimiento con el que, como dices, cae y se dirige la piedra al suelo, sea movimiento de la piedra; pero es un movimiento natural. Y si el movimiento del alma es de este género, es indudablemente un movimiento natural, y no puede ser vituperada por seguir este movimiento natural; porque, aunque para su ruina lo sigue, es impelida a ello por la necesidad de su naturaleza. Ahora bien, por lo mismo que no dudamos de que el movimiento del alma hacia el pecado sea culpable, por lo mismo debemos negar que sea natural, y, por tanto, no es semejante al movimiento de la piedra.

Ag: —¿Hemos hecho algo de provecho en los dos anteriores diálogos?

Ev: —Sí, por cierto.

Ag: —Creo, pues, que te acordarás de que en el primero queda suficientemente claro que ninguna cosa puede hacer el alma esclava de la pasión sino su propia voluntad; porque no puede ser obligada, decíamos, ni por una voluntad superior ni por una igual a ella —esto sería injusto— ni por una inferior, porque es impotente para ello. No resta, por tanto, sino que sea propio de la mente aquel movimiento por el que ella aparta del Creador su voluntad de disfrute para tornarla a las criaturas; si este movimiento es culpable, y te ha parecido ridículo quien lo dude, no es natural ciertamente, sino voluntario.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker