Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Ahora bien, que pudieran darse hijos mejores que él, no era equitativo; pero, a fin de que cualquiera, mediante su conversión a Dios, pudiera verse libre del castigo que el primer hombre había merecido por su alejamiento de Dios, convenía que no sólo no se viera rechazado al pretenderlo, sino que se viera positivamente favorecido. De este modo demostraba el Creador de todas las cosas con cuánta facilidad hubiera podido el hombre mantenerse, si hubiera querido, en el estado en que fue creado, siendo así que su descendencia ha podido superar los vicios de origen.
56. En segundo lugar, en el supuesto de que haya sido creada por Dios una sola alma de la cual traen su origen las almas de todos los hombres que vienen a este mundo, ¿quién puede decir que no haya pecado él, habiendo pecado el primer hombre?
Si, por el contrario, las almas se forman una a una en cada uno de los que van naciendo, entonces no es injusto, sino muy conveniente v puesto en razón, que los deméritos de la primera sean connaturales a la siguiente y que el mérito de la segunda sea connatural a la primera.