Facundo
Facundo Su temor era fundado: ¡le oyeron! ¿Qué político ha producido la Europa que haya tenido el alcance para comprender el medio de crear la idea de la personalidad del jefe del Gobierno, ni la tenacidad prolija de incubarla quince años, ni que haya tocado medios más variados ni más conducentes al objeto? Podemos en esto, sin embargo, consolarnos de que la Europa haya suministrado un modelo al genio americano. La mazorca, con los mismos caracteres, compuesta de los mismos hombres, ha existido en la Edad Media en Francia, en tiempo de las guerras entre los partidos de los Armagnac y del duque de Borgoña. En la Historia de París, escrita por La Fosse, encuentro estos singulares detalles: «Estos instigadores del asesinato, a fin de reconocer por todas partes los borgoñones, habían ya ordenado que llevasen en el vestido la cruz de San Andrés, principal atributo del escudo de Borgoña, y para estrechar más los lazos del partido, imaginaron en seguida formar una Hermandad bajo la invocación del mismo San Andrés. Cada cofrade debía llevar por signo distintivo, a más de la cruz, una corona de rosas... ¡Horrible confusión! ¡El símbolo de inocencia y de ternura sobre la cabeza de los degolladores!... ¡Rosas y sangre!... La sociedad odiosa{276} de los cabochiens, es decir, la horda de carniceros y desolladores, fué soltada por la ciudad, como una tropa de tigres hambrientos, y estos verdugos sin número se bañaron en sangre humana»[39].