La vida de Dominguito
La vida de Dominguito "El capítulo tendría para mí un inconveniente. Faltaría á una regla de conducta que me he impuesto: no ocuparme de guerras y batallas, quellamaremos argentinas, mientras vivan los que las ganaron, ó perdieron; lo que no quiere decir que no tenga algo escrito sobre la materia, que se hallará entre mis papeles cuando yo ya no exista, para ayudar con ello á los que se atreven á escribir sin prevenciones nuestra historia militar.
"La carta me permite ser conciso, complacerlo á Vd. sin el menor inconveniente; y la estoy escribiendo con tanto placer cuanto era grande al afecto que le profesaba á ese Dominguito de quien, según las mismas expresiones de V, yo había sido mentor y guía. (1865).
"Las biografías de los grandes hombres, no necesitan ser largas para que destaque su figura en la historia. Un epitafio como el de Franklin: Eripuit coelo fulmen sceptrumque tyrannis, puede decir tanto ó más, que todo un libro que no lo contenga. Por eso sobre la tumba del primer soldado del siglo no se lee sino una palabra: Napoleón!
"Mi memoria es fuertemente retrospectiva. Recuerdo todo cuanto he visto, y si me permitiera describirlo, los otros testigos presenciales, tratándose de hechos colectivos, que vieron el cuadro una vez descripto, puede ser que lo hallaran incoloro; dudo mucho que lo tacharan de dibujado con incorrección.