La vida de Dominguito
La vida de Dominguito "¿Qué quiere V. entonces que le diga sobre el Capitán Sarmiento en los combates y grandes batallas en que se encontró sirviendo bajo mis órdenes? ¿Qué haga algo como el esbozo de ellas? sería infringir la regla de conducta á que me acabo de referir.
"Pero puedo hacer otra cosa: decirle al padre, que vivía lejos de él, que era su hijo; y decírselo con mas autoridad que nadie y envidiando su triste suerte, porque admitiendo que Vd. no hubiera reflejado un rayo de luz, podría pagar su último tributo á la naturaleza, sintiéndose orgulloso de poder exclamar: tuve un hijo que supo morir por la patria.
"Vd. no sabe quizás que Dominguito murió herido en el pecho, lejos, muy lejos ya de aquellas terribles trincheras de Curupaití, lo que quiere decir, que ni aun en retirada dejaba de tener para él, —poesía é imán el peligro.
"Todo él entero y verdadero, estaba en eso: la guerra era para él, no un arte, no una ciencia, mucho menos un oficio, era una vocación. Y como el fraile de la Trapa que cava su propia sepultura, debió morir y murió, del modo más glorioso, en el campo de batalla y al pie de su bandera, que por él y Pedro Iparraguirre, se salvó.