La vida de Dominguito
La vida de Dominguito ¿No serÃa, pues, mas prudente creer, que el honrado mampato querÃa seguir su camino á la escuela, sin andarse con gambetas, y el amo querÃa forzarlo á hacer l’école buissoniére, desviándose para recorrer el mundo ignoto de calles y callejuelas, con interminables vÃas de comunicación para las afueras, en medio de arboledas umbrÃas, casas de campo deliciosas y escenas rurales de toda variedad, amen de alguna carrera concertada con otros pilluelos de á caballo, con quienes irÃa trabando relación, á medida que se ensanchaba el mundo que tenia, cual libro cerrado, por delante?
AIgo de este género dejó sospechar la ocurrencia siguiente:
—Papá, no hay con que darle á este mampato. Mire en lo que ha dado ahora para mortificarme. Cuando vienen carretas adelante, se empaca y no quiere avanzar; y si del lado oye el chirrido, empieza á describir una curva; mientras si hay una acequia honda por delante y no lo contengo, se entra sin miedo adentro.
La acusación se repitió varias veces sin variar en lo sustancial, lo que empezó á darme que pensar.