La vida de Dominguito
La vida de Dominguito Como recuerdo de viaje, contaré que pasando, con sol todavía, el laberinto de cuchillas cruzadas de Villavicencio, ocurrió que en aquella incursión á Mendoza, que tenía por objeto explorar la opinión pública, para aceptar ó no como definitivo el gobierno de la Confederación sin Buenos Aires, el publicista Sarmiento, que ya se había pronunciado por Buenos Aires, como representante de la tradición liberal, sin aceptar su gobierno, no aceptando ser nombrado miembro de la Legislatura, se encontró allí con un individuo de aspecto nobiliario, sentado sobre la punta de una roca. Saludáronse como es práctica de viandantes. A poco andar empero, encontróse con su comitiva, y á pretexto de prender un cigarro, se acercó y supo con emoción profunda que era el banquero Buschental, empresario se decía, del futuro ferro-carril de los Andes.
Era algo parecido al encuentro de Mario con algún legionario romano; pero aquí es Mario el vencido por Sila el que pasa á caballo, y era el legionarioquien podía decirle: vé á decirles á tus cofrades en Buenos Aires, que habéis encontrado á un banquero midiendo con la vista las montañas abruptas que escalarán los ferrocarriles y no las legiones de nuestro César!