La vida de Dominguito
La vida de Dominguito Fué preciso aceptar aquella falsificación, y tenerlo por tal oficial de Guardia Nacional de Buenos Aires, lo que realzaba el mérito del elegante uniforme, que era todo su capital pues contaba apenas diez y siete años, verdad es que á esa edad, en 1828, durante el Gobierno del Teniente Coronel del Ejército de los Andes, don Manuel Gregorio Quiroga Garramuño, fué su mismo padre nombrado alférez de Cívicos, de la compañía de su vecino (por barrios) D. Cesario Domínguez, que murió General en la guerra del Paraguay, acaso por las mismas causas, desarrollo prematuro del patriotismo, que en otros duerme el sueño de los justos.
Aceptado el rol asumido, el Ayudante de Guardia Nacional Sarmiento, hijo del Comandante en Jefe, venido de Buenos Aires, hablando de todo ex-cátedra, con modales despabilados, echándola de modelo de la moda, y con el secreto que poseía de conquistarse voluntades y afectos, fué el centro de un grupo de elegantes de toda edad que él disciplinó, constituyendo la sociedad de los Burros Overos, por un chal escocés á grandes cuadros que los distinguía y de que se hizo nombrar Presidente. Tratándose de bailes, paseos, fiestas, ópera, sí, señor, ópera, porque de todo había, era necesario entenderse con el leoncito, que se autorizaba con el nombre de Buenos Aires: en Buenos Aires se hace así; en Buenos Aires… y contra este argumento todos los provincianos callaban… ¡Si en Buenos Aires se hace así!