El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir He dicho que el carácter de casi cada hombre parece ajustarse preferentemente a una determinada edad de la vida; de manera que este se desarrolla mejor en la edad que le resulta más favorable. Algunos son jóvenes amables, pero luego pierden su encanto; otros, hombres fuertes y emprendedores, a quienes la edad después les roba todo valor; algunos se muestran con mayores cualidades en la vejez, cuando son más amables por la experiencia y la serenidad adquiridas: este es el caso, a menudo, de los franceses. Debe ser así por el hecho de que el carácter tiene en sí mismo algo juvenil, adulto o maduro, con lo que una determinada edad de la vida concuerda o le contrarresta como un correctivo.
De igual manera que cuando alguien se encuentra en un barco se percata de su avance solo cuando mira atrás y observa cómo los objetos que se hallan en la orilla van disminuyendo de tamaño, así también uno se percata de su edad y de que va haciéndose mayor por el hecho de que la gente de cada vez más edad a uno le parece joven.[91]