El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Un punto importante de la sabiduría de la vida consiste en la correcta proporción en que dedicamos nuestra atención en parte al presente, en parte al futuro, para que uno no nos estropee el otro. Hay muchos que viven demasiado el presente: son los despreocupados; otros viven demasiado pendientes del futuro: los asustadizos y preocupados. Pocas veces encontrará uno la justa medida. Aquellos que, por aspirar y esperar permanentemente, viven solo en el futuro, miran siempre hacia delante y se precipitan con impaciencia hacia las cosas que aún están por llegar, como si únicamente estas trajeran la verdadera dicha, y entretanto, sin embargo, dejan que pase el presente sin prestarle atención y disfrutarlo; estos, pese a su aspecto de grave inteligencia, son comparables a aquellos asnos en Italia, de los que se consigue que aceleren el paso poniéndoles delante de la cabeza un haz de heno sujeto con un palo, de manera que lo tienen en todo momento justo delante de ellos e intentan darle alcance. Pues se engañan a sí mismos privándose de toda su existencia, al vivir siempre ad interim [provisionalmente, por ahora], hasta que mueren.[133]