El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Las escenas de nuestra vida se asemejan a las imágenes representadas en un tosco mosaico de piezas grandes, que de cerca apenas provocan efecto alguno y de las que cabe situarse a cierta distancia para encontrarlas hermosas. Por tanto, alcanzar algo a lo que aspiramos significa percatarnos de que es vano, y si vivimos todo el tiempo con la expectativa de que llegará otra cosa mejor, lo hacemos a la vez con la añoranza y el remordimiento por lo que ya ha pasado. El presente, por el contrario, es tomado como algo pasajero y no se tendrá por nada más que por el camino hacia el objetivo. De ahà que la mayorÃa de personas, cuando al final de sus dÃas miran atrás, encuentren que han pasado toda su existencia viviendo ad interim y se asombren de que aquello que dejaron pasar sin apenas prestarle atención y sin haberlo disfrutado fuera precisamente su vida, es decir, aquello ante cuya expectativa vivÃan. Y asÃ, pues, el curso vital del hombre, por norma general, estriba en que, burlado por la esperanza, baila hacia los brazos de la muerte.[134]