El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Ha dado un gran paso hacia la sabiduría aquel que vea de manera clara y segura que la diferencia entre pasado, presente y futuro es solo aparente y del todo nimia. Entenderá entonces que, en lugar de languidecer por el futuro, añorar el pasado y tratar con todos los sentidos de captar el presente insustancial, en realidad no hemos de hacer otra cosa que comprender la intemporal idea platónica de la totalidad de la vida y acto seguido decidir si queremos o no dicha totalidad. Lo que elijamos llegará a nosotros, de una fuente inagotable. Podemos despreocuparnos de la vida y la muerte. Son, en cuanto los dos polos de esa totalidad, uno tan esencial como el otro y se requieren mutuamente. Y dicha elección es lo único que realmente importa.[135]