El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Sin embargo, rechazamos la comprensión, cual una amarga medicina, según la cual el sufrimiento es esencial a la vida y, por tanto, no nos acomete desde fuera, sino que cada uno de nosotros lleva consigo la inagotable fuente de su dolor dentro de su ser. Antes bien, siempre buscamos para el dolor, que nunca nos abandona, una singular causa exterior a modo de pretexto, de igual manera que el hombre libre se construye un ídolo para poder tener un señor.[192]