El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I Existe también lo repulsivo [Negativ-Reizendes], que es todavía más reprobable que lo atractivo [Positiv-Reizende]: se trata de lo nauseabundo. Al igual que lo propiamente atractivo, despierta la voluntad del espectador destruyendo así la pura contemplación estética. Pero lo que de ese modo se suscita es un violento no querer, una repugnancia: la voluntad se despierta al ponerle delante el objeto de su aversión. Por eso se ha sabido desde siempre que lo repulsivo no es admisible en el arte, si bien lo feo, mientras no sea repugnante, puede ser tolerado en su correcto lugar, como veremos después.