Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Pero la mencionada compensación en la que el genio lleva ventaja se encuentra en lo que es, no para los demás, sino para sà mismo. ¿Quién ha vivido más que aquel que tuvo instantes cuyo simple eco sigue siendo perceptible a través de los siglos y su alboroto? — De hecho, quizás lo más prudente para un individuo asà serÃa que, a fin de ser él mismo sin impedimentos ni molestias, mientras viviera pudiera disfrutar del placer de sus propios pensamientos y obras, y pusiera al mundo de simple heredero de su rica existencia, de cuya huella, como de una impresión fósil, no participarÃa hasta la muerte de él. (Véase Byron, Prophecy of Dante, introducción al c. IV)