Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II A.— El fracaso de la filosofía habido hasta ahora es necesario y se explica porque, en lugar de limitarse a la profunda comprensión del mundo dado, enseguida quiere ir más allá e intenta descubrir las razones últimas de toda existencia, las relaciones eternas que nuestro intelecto es totalmente incapaz de pensar; pues su capacidad de comprensión solamente es apta para lo que los filósofos han denominado cosas finitas o fenómenos —en suma, las formas efímeras de este mundo— y para lo que es adecuado para nuestra persona, nuestros fines y nuestra conservación: es inmanente. Por eso, su filosofía debe ser también inmanente y no aventurarse en cosas supramundanas sino limitarse a comprender a fondo el mundo dado: él da materia suficiente.