Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II B.— Si eso es asÃ, entonces en nuestro intelecto tenemos un pobre regalo de la naturaleza: si no es apto más que para captar las relaciones que afectan a nuestra miserable existencia individual y solamente existen durante el breve lapso de nuestra existencia temporal; y si en cambio lo único que tiene valor para interesar a un ser pensante —la explicación de nuestra existencia en general y la interpretación de las relaciones del mundo en conjunto; en suma, la solución del enigma de este sueño de la vida— no cabe en él y no serÃa capaz de comprenderlo aun cuando se le explicase, entonces, considero que no vale la pena desarrollar el intelecto y ocuparse de él: es una cosa que no merece que uno se incline hacia ella.