Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Un átomo no serÃa un simple trozo de materia carente de poros sino que, dado que ha de ser indivisible, o bien carecerÃa de extensión (pero entonces no serÃa materia) o bien estarÃa dotado de una cohesión absoluta de sus partes, es decir, superior a cualquier poder posible. Remito aquà a lo que he dicho al respecto en el segundo volumen de mi obra principal, capÃtulo 23, p. 305 [3.a edición, p. 344]. —Además, si se entienden los átomos quÃmicos en el sentido propio, es decir, objetivo y real, en el fondo no existe ya ninguna verdadera combinación quÃmica, sino que todas se reducen a una amalgama muy sutil de átomos diferentes que permanecen eternamente separados; cuando el carácter peculiar de una combinación quÃmica consiste precisamente en que su producto es un cuerpo absolutamente homogéneo, es decir, en el cual no se puede encontrar ninguna parte, aun infinitamente pequeña, que no contenga ambas sustancias combinadas (pruebas de este principio kantiano se encuentran en Schelling, El alma del mundo., pp. 168 y 137): precisamente por eso el agua es tan enormemente distinta del gas oxhÃdrico, porque es la fusión quÃmica de ambas sustancias, que en este se encuentran unidas simplemente como la más sutil amalgama[143].