Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Por lo demás, inferir de la falta de atmósfera y agua la ausencia de toda vida no es en general seguro; incluso podrÃamos llamarlo provinciano, en la medida en que se basa en el supuesto partout comme chez nous[167]. El fenómeno de la vida animal podrÃa muy bien estar mediado de otra forma que por la respiración y la circulación sanguÃnea: pues lo esencial de toda vida es exclusivamente el continuo cambio de la materia dentro de la persistencia de la forma. Nosotros, desde luego, solo nos podemos imaginar eso bajo la mediación de la forma lÃquida y el vapor. — Pero la materia es en general la simple visibilidad de la voluntad. Mas esta siempre persigue la ascensión de su fenómeno de un grado a otro. Las formas, medios y vÃas para ello pueden ser muy diversas. — Por otra parte, hay que considerar que es altamente probable que los elementos quÃmicos sean los mismos que en la Tierra, no solo en la Luna, sino también en todos los planetas; porque todo el sistema se ha depositado a partir de la misma nebulosa lumÃnica originaria en la que se habÃa desplegado el Sol actual. Esto, desde luego, permite suponer también una semejanza en los fenómenos superiores de la voluntad.