Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Si ponemos en fila en nuestro pensamiento la cosmogonía de Kant-Laplace, la geología desde Delüc a Elie de Beaumont y, por último, la generación primaria vegetal y animal con el comentario de sus consecuencias, es decir, la botánica, la zoología y la fisiología, entonces tendremos ante nosotros una completa historia de la naturaleza al abarcar en conexión la totalidad del fenómeno del mundo empíricamente dado: pero este constituye exclusivamente el problema de la metafísica. Si la simple física fuera capaz de resolverlo, estaría ya próximo a solucionarse. Mas eso es eternamente imposible: los dos puntos antes mencionados: el ser en sí de las fuerzas naturales y el hecho de que el mundo objetivo esté condicionado por el intelecto, a lo que ser añade además la ausencia de comienzo, cierta a priori, tanto de la serie causal como de la materia, todo eso priva a la física de cualquier autonomía, o también es el tallo con el que arraiga su loto en el suelo de la metafísica.