Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Además, mi teorÃa de los colores tiene frente a todas las demás la gran ventaja de dar cuenta de la peculiaridad de la impresión de cada color, ya que los llega a conocer como una determinada fracción numérica de la actividad total de la retina, que pertenece al lado positivo o al negativo; con ello se alcanza a comprender la diversidad especÃfica de los colores y la esencia peculiar de cada uno de ellos; mientras que la teorÃa newtoniana, por el contrario, deja totalmente inexplicada aquella diversidad especÃfica y acción peculiar de cada color, ya que para ella el color es precisamente una qualitas occulta (calorifica) de las siete luces homogéneas, y en consecuencia, da un nombre a cada uno de esos siete colores y se da por satisfecha; y Goethe, por su parte, se conforma con dividir los colores en calientes y frÃos, abandonando lo demás a sus consideraciones estéticas. Asà pues, solo mi teorÃa ofrece la conexión, que hasta ahora se echaba en falta, entre la esencia de cada color y la sensación del mismo.