Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Finalmente, quizás se quiera encontrar una dificultad en que, según mi teoría, al mirar una superficie muy coloreada la actividad de la retina sobre cien puntos a la vez se dividiría en proporciones muy diversas; en tal caso, considérese que al escuchar la armonía de una orquesta numerosa o la rápida ejecución de un virtuoso, el tímpano y el nervio auditivo, ya simultáneamente ya en la más veloz sucesión, se ponen a vibrar en diferentes proporciones numéricas que la inteligencia comprende en su totalidad, las calcula aritméticamente, recibe su efecto estético y nota enseguida cualquier desviación de la corrección matemática de un tono: entonces se encontrará que no he confiado en exceso en el sentido de la vista, mucho más perfecto.