Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Por muy variadas que sean las formas bajo las que la felicidad o infelicidad del hombre se presenta y le mueve a la persecución o la huida, la base material de todas ellas es el placer o dolor corporales. Esa base es muy pequeña: es la salud, la alimentación, la protección de la humedad y el frío, y la satisfacción sexual; o bien la falta de esas cosas. Por consiguiente, el hombre no cuenta con más placeres físicos reales que el animal, excepto acaso en la medida en que su potenciado sistema nervioso incrementa la sensación de todo placer, pero también la de todo dolor. ¡Pero cuánto más intensos son los afectos que en él se suscitan en comparación con los del animal! ¡Con qué profundidad y violencia incomparablemente mayores se mueve su ánimo! —Y eso, para al final obtener el mismo resultado: salud, alimento, abrigo, etc.