Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Pienso que lo verdaderamente grande en el mundo
Es siempre lo que no gusta enseguida.
Y aquel a quien la plebe diviniza
Permanece poco tiempo en el altar.
Es digno de observar que esa regla tiene una confirmación inmediata en las pinturas, ya que, como saben los expertos, las más grandes obras maestras no atraen inmediatamente la mirada ni hacen una importante impresión la primera vez sino solo en visitas reiteradas, pero entonces la hacen cada vez mayor.