Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Por lo demás, la posibilidad de una apreciación oportuna y correcta de determinadas producciones depende ante todo del tipo y género de estas; en concreto, está en función de que este sea elevado o inferior, por lo tanto, difÃcil o fácil de entender y juzgar, y de que tenga un público mayor o menor. Esta última condición depende sobre todo de la primera, pero en parte también de si las obras son susceptibles de copia, como los libros y las composiciones musicales. Asà pues, con la complicación de esas dos condiciones, las producciones que no son esclavas de ninguna utilidad —que son las únicas de las que aquà hablamos— forman con respecto a la posibilidad de un pronto reconocimiento y apreciación de su valor más o menos la serie siguiente, en la cual la que va primero puede esperar el más rápido aprecio: equilibristas, artistas ecuestres, bailarines de ballet, prestidigitadores, actores, cantantes, virtuosos, compositores, poetas (ambos debido a la copia de sus obras), arquitectos, pintores, escultores, filósofos: estos ocupan sin comparación el último puesto, ya que sus obras no prometen entretenimiento sino solamente enseñanza y además suponen conocimientos y exigen mucho esfuerzo por parte del lector; con lo que su público resulta extraordinariamente pequeño y su fama alcanza mucha más extensión a lo largo que a lo ancho. En general, la posibilidad de duración de la fama tiene una relación más o menos inversa con su pronta aparición, de modo que entonces la serie anterior irÃa en el orden contrario; solo que en tal caso los poetas y compositores, en virtud de la posibilidad de la eterna conservación de todas las obras escritas, pasarÃan a estar muy cerca del filósofo, al que, no obstante, le corresponderÃa el primer lugar debido a la rareza mucho mayor de las producciones en esa materia, a su enorme importancia y a la posibilidad de que sean traducidas casi por completo a todos los idiomas. En ocasiones la fama de los filósofos sobrevive incluso a sus mismas obras, como ha ocurrido con Tales, Empédocles, Heráclito, Demócrito, Parménides y Epicuro, entre otros.