Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Hasta hace unos cien años los eruditos escribían, sobre todo en Alemania, en latín: un leve error en esa lengua habría sido una vergüenza: pero la mayoría incluso se esforzaba seriamente en escribirlo con elegancia; y muchos lo conseguían. Ahora, después de que, liberados de esa cadena, han alcanzado la gran comodidad de poder escribir en su lengua materna, era de esperar que al menos se empeñaran en hacerlo con la máxima corrección y con toda la elegancia posible. Eso es lo que ocurre en Francia, Inglaterra e Italia. ¡Pero en Alemania, lo contrario! Aquí, como lacayos a sueldo, emborronan a toda prisa lo que tienen que decir, en las expresiones que en ese momento les vienen a sus sucias bocas, sin estilo y hasta sin gramática ni lógica: pues siempre ponen el imperfecto en lugar del perfecto y el pluscuamperfecto, y el ablativo en lugar del genitivo; en vez de usar todas las partículas emplean siempre una sola, für, que por esa razón está mal puesta cinco veces de cada seis: en suma, cometen todas las burradas estilísticas sobre las que antes he alegado algo.