Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Pero es claramente contrario a toda sana razón atravesar un pensamiento con otro como si se tratara de una cruz de madera: sin embargo, eso ocurre cuando se interrumpe lo que se ha empezado a decir para intercalar algo completamente distinto y así se le da al lector en depósito un periodo comenzado, de momento aún sin sentido, hasta que es completado. Es más o menos como si uno pusiera en manos de sus invitados un plato vacío con la esperanza de que algo llegue a él. En realidad las comas intermedias son de la misma familia que las notas a pie de página y los paréntesis en medio del texto; de hecho, las tres cosas no difieren en el fondo más que en el grado. Si a veces Demóstenes y Cicerón han redactado tales periodos encadenados, mejor habrían hecho en omitirlos.