Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II ¡Qué placer tan peculiar nos brinda la visión de un animal libre cuando despliega su esencia sin impedimentos y por sà solo, cuando persigue su alimento, cuida de sus crÃas o se junta con uno de sus iguales! Ahà es plenamente lo que debe y puede ser. Aunque no sea más que un pajarillo, puedo contemplarlo largo tiempo con placer; — y hasta una rata de agua o una rana: ¡pero mejor una comadreja, un corzo o un ciervo! — El que la vista de los animales nos regocije tanto se debe principalmente a que nos alegra ver ante nosotros nuestra propia esencia tan simplificada. —