Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II La modestia unida a capacidades mediocres es mera honradez: unida a grandes talentos es hipocresÃa. De ahà que en estos la abierta expresión del sentimiento de la propia dignidad personal y la franca conciencia de poseer unas capacidades extraordinarias sean exactamente tan decorosas como en aquellos su modestia: de ello ofrece hermosos ejemplos Valerio Máximo en el capÃtulo De fiducia sui.
El hombre supera a todos los animales incluso en la capacidad de adiestramiento. Los musulmanes están adiestrados para rezar cinco veces al dÃa con el rostro en dirección a La Meca: y lo hacen de forma inquebrantable. Los cristianos están adiestrados para santiguarse, inclinarse, etc., en determinadas ocasiones; pues en general la religión es la auténtica obra de arte del adiestramiento, en concreto, del adiestramiento de la capacidad de pensar; de ahà que, como es sabido, nunca sea lo bastante pronto para comenzar con él. No existe ningún absurdo tan palpable como para no poder asentarse firmemente en la mente de todos los hombres siempre que se comience a inculcárselo ya antes de los seis años a base de repetÃrselo incesantemente y con solemne seriedad. Pues el adiestramiento de los hombres, como el de los animales, no tiene pleno éxito más que en la primera juventud.