Vidas imaginarias

Vidas imaginarias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los mecanismos persuasivos y desconcertantes que arma, figuraciones de ése su fantástico «sin espectros ni fantasmas», pero con profusión de alucinados «cuyas alucinaciones bastan para espantarnos[4]», asienta en su inconmensurable erudición, en esa cultura «un poco talmúdica que de todo hacía acopio[5]». El principio de esa cultura se remonta a los más tempranos días de la infancia.

Su padre fue condiscípulo de Gustave Flaubert, amigo de Théophile Gautier, a quien admiraba, y aventuró algunas líneas en el Corsaire Satán, la publicación de Baudelaire. En 1849 incurrió en un vaudeville intitulado Abdallah, que nunca fue representado ni publicado, en connivencia con otro de sus amigos, Julio Verne.

En 1882 la familia Schwob decidió enviar a su hijo a estudiar en París, donde tendría que vivir con su tío León Cahun, hermano de su madre, Mathilde. Este tío era el muy docto autor de unos cuantos libros y ocupaba el cargo de bibliotecario en jefe de la Biblioteca Mazarine, en el Instituto de Francia. Y ése, el Instituto de Francia, fue el primer alojamiento de Marcel en París.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker