Vidas imaginarias
Vidas imaginarias En efecto; al ser torturado confesó que habÃa comprendido de repente el sentido de la palabra Heráclito, el camino de lo alto, y porqué la filosofÃa habÃa enseñado que el alma mejor es la más seca y la más inflamada. Atestiguó que su alma, en ese sentido, era la más perfecta y que él habÃa querido proclamarlo. No reconoció ningún otro motivo a su acción como no fuera la pasión por la gloria y la alegrÃa de oÃr proferir su nombre. Dijo que sólo su reino hubiera sido absoluto, puesto que no se le conocÃa ningún padre y que Eróstrato hubiera sido coronado por Eróstrato, que era hijo de su obra y que su obra era la esencia del mundo; que de ese modo habrÃa sido al mismo tiempo rey, filósofo y dios, único entre los hombres.
El año 356, en la noche del 21 de julio, la luna no se habÃa levantado en el cielo y el deseo de Eróstrato habÃa cobrado una fuerza tan inusitada que resolvió violar la cámara secreta de Artemisa. Se deslizó entonces por el camino de la montaña hasta la orilla del Caistro y trepó los escalones del templo. Los sacerdotes guardianes dormÃan junto a las lámparas santas. Eróstrato tomó una y penetró en la nao.