Vidas imaginarias

Vidas imaginarias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A veces le reprochaba a Nicole Coppequesne, que estaba en su capítulo, su enojosa predilección por santa Anastasia. Nicole Coppequesne no se cansaba nunca de admirar el hecho de que una muchacha tan sensata hubiese encantado a un prefecto romano hasta el punto de hacer que se enamorara, en una cocina, de las marmitas y calderos, a los que besaba con fervor; y tanto como que, con el rostro todo ennegrecido, volvióse parecido a un demonio. Pero Nicolás Loyseleur le demostraba cuán superior había sido el poder de María al devolverle la vida a un monje ahogado. Era un monje lúbrico, pero que nunca había omitido reverenciar a la Virgen. Una noche, cuando se levantaba para acudir a sus malas acciones, tuvo la precaución, al pasar por delante del altar de Nuestra Señora, de hacer una genuflexión y saludarla. Su lubricidad hizo que aquella noche se ahogara en el río. Pero los demonios no alcanzaron a llevárselo y cuando los monjes sacaron su cuerpo del agua, al día siguiente, volvió a abrir los ojos, reanimado por la graciosa María. «¡Ah! esta devoción es un remedio selecto —suspiraba el canónigo— y una venerable y discreta persona como usted, Coppequesne, debería sacrificar por ella el amor a Anastasia».





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker