El anticuario
El anticuario ¿Mendigo? El único hombre libre de la comunidad,
único libre en la libre Escocia,
ajeno a religión, gobierno y leyes,
solo a sus costumbres obedece.
RICHARD BROME[120]
Con el permiso de nuestros lectores, adelantaremos al lento pero firme anticuario, cuyo paso se retrasaba considerablemente, ya que se paraba una y otra vez para señalar a su compañero algo sorprendente en el paisaje, o para hacer mayor hincapié en algún asunto de lo que el ejercicio de andar permitía.
A pesar de las fatigas y peligros de la tarde anterior, la señorita Wardour logró levantarse a la hora habitual y dedicarse a sus quehaceres cotidianos después de calmar la preocupación por la salud de su padre. Sir Arthur solo sufría el efecto de la enorme agitación y la infrecuente fatiga, pero eso bastaba para que se quedara en cama.