El anticuario
El anticuario Hubo un tiempo en que te odiaba.
Y, sin embargo, no es esto decirte que sienta amor por ti;
mas, tu compañía, que al principio me era insoportable,
sabré sufrirla…
pero no esperes mayor recompensa.
Como gustéis[121]
La tez de la señorita Isabella Wardour tenía un tono mucho más vivo cuando, después de retrasarse lo necesario para ordenar sus ideas, se presentó en la sala de recepción.
—Me alegro de que haya venido, mi bella enemiga —dijo el anticuario, saludándola con mucha amabilidad—, ya que mi joven amigo ha sido un interlocutor de lo más refractario, o al menos descuidado, cuando intentaba darle a conocer la historia del castillo de Knockwinnock. Creo que los peligros de anoche han dejado aturdido al pobre hombre. Pero en su caso, señorita Wardour, da la impresión de que volar por el aire de la noche fuera una ocupación de lo más natural y agradable. Tiene mucho mejor color que cuando honró mi hospitium ayer. ¿Qué hay de sir Arthur? ¿Cómo se encuentra mi viejo amigo?
