El anticuario
El anticuario —El señor —dijo Alison Breck, de edad cercana a la fallecida— debiera tal vez enviarnos algo para el velatorio. La ginebra de Saunders, pobre hombre, se terminó en el entierro de Steenie, y nosotros no tenemos dinero para refrescar los labios de los asistentes. Elspeth era bastante lista en sus años mozos, lo recuerdo bien, pero es posible que no tuviese demasiada suerte. No se debe hablar mal de los difuntos, más que nada por respeto, y más siendo amiga y vecina, pero se decÃan cosas raras de una dama y un niño antes de que dejase Craigburnfoot. La verdad es que será un velatorio muy pobretón a menos que el señor nos envÃe algo.
—Os haré llegar un poco de whisky —respondió Oldbuck—, el suficiente para que podáis cumplir vuestra palabra de velar a la difunta según la antigua costumbre. ¿Te das cuenta, Hector?, la palabra latina vigilare se transforma, tras una contracción vocálica, en «velar», de la cual se derivan palabras como «velatorio» o «velorio».
«Creo —se dijo Hector— que mi tÃo serÃa capaz de regalar la casa Monkbarns al primero que se lo pidiese en perfecto latÃn. Ni una gota de whisky les habrÃa dado a estas viejas criaturas si llegaran a decir otra palabra de raÃz no latina.»