El anticuario
El anticuario —¿Alerta? —dijo Edie—. Claro que hay alerta; el preboste ha ordenado que reparen a toda prisa el faro de Halket-head (hace medio año que tendrÃan que haberlo reparado), y el consejo ha nombrado nada más y nada menos que al viejo Caxon para vigilarlo. Hay quien dice que es para complacer al lugarteniente Taffril (cierto es que contraerá matrimonio con Jenny Caxon); otros que es para complacer a sir Arthur y a Monkbarns por llevar sus pelucas; incluso corren rumores sobre un magistrado que le encargó una peluca que nunca llegó a pagar. En cualquier caso, ahà tenemos a Caxon, como un cuervo marino en lo alto de un acantilado, preparado para graznar cuando llegue la tormenta.
—Un estupendo guardián, en mi opinión —dijo Monkbarns—. Y ¿qué va a pasar con mi peluca todo este tiempo?
—Lo mismo le pregunté a Caxon —respondió Ochiltree— y dijo que podrÃa ocuparse de su peluca todas las mañanas, y darle un retoque antes de irse a dormir, pues hay otro hombre que vigila de dÃa; Caxon insiste en que encontrará el momento de rizar su peluca, ya sea de dÃa o de noche.